El teletrabajo ha venido para quedarse. Antes de la pandemia, el porcentaje de trabajadores que lo hacían de forma telemática era ínfimo, pero la situación actual ha cambiado nuestras costumbres laborales y nos ha obligado a teletrabajar desde casa. ¿Pero estábamos preparados?

Tal vez mentalmente sí, puesto que el ser humano se adapta y evoluciona, pero, ¿lo ha hecho en la misma medida el espacio destinado a teletrabajar? ¿Tenemos los medios necesarios? ¿mobiliario adecuado? Pues a continuación veremos unas recomendaciones para ello, y comenzaremos con las sillas de trabajo, a las que hay que darles prioridad e importancia para mantener una buena higiene postural.

Las sillas para trabajar, deben ser ergonómicas y deber estar homologadas para trabajar 8 horas. Éste es un requisito principal.

¿Qué es una sillas ergonómica?

Una silla ergonómica es aquella que puede ser regulada en función de las características físicas de la persona, tiene un diseño que se adapta a las formas del cuerpo y garantiza un reparto de presiones equilibrado.

La correcta regulación de la silla es un aspecto primordial.

El asiento debe ser:

Regulable en altura, en profundidad, tener un respaldo reclinable, sistema sincro  (permite inclinar el respaldo hacia atrás de forma sincronizada con el movimiento de la base del asiento), diseño adaptable a las formas de cuerpo, estar fabricada en materiales que favorezcan la transpiración y por último lo ideas es que sea antiestática.

Os dejamos una imagen, que vale más que mil palabras.

Pero sobre todo, lo que os recomendamos, es que probéis la silla antes de comprarla, y que preguntéis cualquier duda que tengáis. Asesoramos sobre el proyecto de forma conjunta, y como la silla es tan importante, consideramos que es un punto vital en el que no podéis fallar.

Esperamos que la información os resulte de utilidad y como siempre decimos:

“La salud no lo es todo, pero sin ella, todo lo demás no es nada”